Showing posts with label PUEBLINOS. Show all posts
Showing posts with label PUEBLINOS. Show all posts

De Tuña al dolmen de Merillés



Nueva ruta: de Tuña al dolmen de Merillés. 
El recorrido propuesto hoy no es tan sencilla como los de las últimas ocasiones ya que se trata de un ascenso continuado de algo menos de 7km desde el puente del Carral (s.II). Un esfuerzo que vale la pena, no tanto por tener la oportunidad de ver de cerca (si los caballos lo permiten) el citado monumento funerario megalítico, sino por la belleza del paisaje.

La senda comienza en una zona boscosa que comienza a abrirse a medida que se llega al pueblo de Merillés. Una vez superado este pueblo seguimos ganando altura y las vistas cada vez son mejores. En este punto es importante seguir la señalización y aunque la senda nos lleve por el camino más largo, es lo más seguro. 

Poco a poco nos vamos acercando al dolmen. No es fácil verlo hasta que no se está muy cerca. Lo cierto es que parece insignificante en mitad de aquella pradera, pero su valor es incalculable. Junto a él hay una cabaña y en el momento en el que nosotros lo visitamos había caballos alrededor. Sin duda una estampa de lo más original. 

¿Os animáis? 

De la playa de la Griega a la Isla



De la playa de la Griega a la Isla.
Hoy os propongo una ruta circular muy sencilla en la que se puede disfrutar en pocos kilómetros de los contrastes de Colunga: desde palacios  y humildes construcciones tradicionales a escarpados acantilados y bosques de eucalipto. Y si el paisaje no os parece suficiente atractivo, poco antes del final del recorrido, se pueden observar ¡huellas de dinosaurios! 

¿Os animáis? ;) 

Llanes de Cine: Cementerio de Niembro


CEMENTRIO DE NIEMBRO

Escenario de largometrajes como El Abuelo o de series como La Señora, este campo santo forma parte del recorrido de Llanes de Cine. Su ubicación en la ensenada de El Vau (entre Barro y Niembro) al capricho de las mareas, la belleza del paisaje y su frondosa vegetación lo convierten en uno de los lugares más sugestivos del oriente asturiano. 

¿Os venís? 

Discovering Asturias: Torreón de Peñerudes (Morcín)


Discovering Asturias: Visita al Torreón del Coto de Peñerudes (Morcín). 
Para llegar a esta torre medieval son necesarios apenas 15 minutos siguiendo una pequeña senda desde el pueblo morciniego de Peñerudes y os garantizo que merece la pena. 

De Ruta: Senda Costera Naviega



Hoy os propongo una senda preciosa y fácil junto al mar apta para toda la familia: La senda Costera Naviega. 

En total son 21 kilómetros de recorrido entre acantilados, playas, pastos y bosques pero nosotros, por ejemplo, hicimos el tramo que va desde Puerto Vega al merendero de la playa de Flejulfe. 

Como veréis en las imágenes a pesar de la brevedad del recorrido, disfrutamos igualmente de toda la grandeza del Cantábrico y de la belleza de los contrastes de su costa. 

En la Casona de Amaido en San Tirso de Abres


Tranquilidad, comodidad, naturaleza y tradición.
Estos son los ingredientes del agroturismo de la Casona de Amaido en San Tirso de Abres. Y es que esta construcción del siglo XVI (con wifi) es un lugar ideal para perderse solos o en compañía. 

San Martín de Teverga


Cada día una nueva aventura: 
Hoy nos vamos a visitar San Martín de Teverga, donde no solo destaca la belleza del entorno, sino que merece una mención especial su colegiata medieval consagrada a San Pedro. 

Descubriendo Asturias: Gobiendes



Hoy estamos en Gobiendes, en el concejo de Colunga. Esta pequeña localidad, es conocida por su iglesia románica dedicada a Santiago y su bonito palacio de origen medieval. ¿Vamos?

Descubriendo Asturias: Corias y Cangas del Narcea

Monasterio de Corias


El monasterio de Corias, también conocido como El Escorial asturiano, es una de esas joyas arquitectónicas que han ido adaptándose al paso del tiempo. Fue fundado en el siglo XII pero su aspecto actual corresponde a una reconstrucción del siglo XVII, puesto que el edificio original pereció en las llamas de un gran incendio del que solo se salvó la iglesia dedicada a San Juan Bautista. Un tempo que hoy se encuentra recogido entre los muros neoclásicos del parador nacional, de ahí que sea poco conocido. 

El monasterio llevado por la orden benedictina alcanzó su máximo esplendor entre los siglos XII y XIII, momento en el que la congregación poseía unas propiedades que se extendían por todo el occidente asturiano y parte de León. El territorio, como herencia de aquellos años de bonanza cultural y económica, aún hoy la zona destaca por la producción de miel y vino. 

Las curiosidades que se esconden tras su muros son muchas y nadie mejor para explicarlo que la guía autóctona que acompaña a las visitas. El precio es de 3,50 euros y comprende la visita al templo y al claustro barroco en cuyo centro crece una araucaria centenaria proveniente de Argentina. 

¡Buena visita! 

Descubriendo Asturias: Belmonte de Miranda


Belmonte de Miranda o como enamorarse perdidamente de Asturias al borde del Pigüeña. 

Coincidiendo con el Dia de la Tierra no quería dejar pasar la oportunidad de compartir con vosotros uno de los rincones más escondidos del Principado. Quizás el occidente asturiano sea la parte menos conocidas de la región y eso es lo que lo hace más especial y auténtica. Un lugar donde los romanos dieron rienda suelta a la fiebre del oro. Tierra de vaqueiros y de pastos; de palacios rurales que revelan un pasado nobiliario y casonas solariegas convertidas en alojamientos rurales. 

¡Buen paseo! 

Tazones, amor por el mar

¡Por fin! Hacía meses que quería visitar Tazones. Había oído maravillas, y me moría de ganas de verlo con mis propios ojos. Por falta de tiempo y por falta de buen tiempo no había habido manera de ir. Así que ayer, aprovechando la tregua primaveral mi compañero de aventuras y yo nos fuimos de expedición...



Tazones, el paisaje que lo rodea y los manjares que se encuentran en su mesa hacen que sea una de las joyas de la Costa verde asturiana. 
Situado en la desembocadura de ría de Villaviciosa y con un importante pasado ballenero, es famoso por ser uno de los pueblos pesqueros más pintorescos de Asturias. De hecho, los barrios de San Roque y San Miguel son Patrimonio de Interés Artístico. Las casas de colores se apiñan sobre el mar, mientras que entre sus callejuelas empedradas y empinadas el tiempo parece haberse quedado parado hace mucho tiempo. conseguido mantener esa esencia con olor a salitre y sabor a buen marisco, pero el gran número de restaurantes refleja que la ciudad ha encontrado en el turismo una manera de reinventarse. Una segunda forma de vida. 

Además de las bondades de sus platos y la belleza del entorno,la historia ha sido generosa con ese paraje y no faltan vestigios prehistóricos como las huellas fosilizadas sobre algunas de las rocas del pedrero. Mientras que un poco más tarde, en el siglo XVI, Carlos V eligió Tazones para poner pie, por primera vez en España. Marcando este pueblo marinero como inicio de una ruta que continuaría por Villaviciosa, Colunga, Ribadesella, Llanes y Pimiango antes de llegar a San Vicente de la Barquera y continuar viaje hasta Valladolid. 


Historia, gastronomía y tradición. 
¡Buen viaje! 

La esencia de la plaza de abastos


Encontrarse con gente, intercambiar ideas, que la dependienta te llame por tu nombre, el olor a pescado, que la fresas sepan a fresas, que la carne sea tierna, que las señoras choquen con los carros, que el señor del sombrero lleve el sombre debajo del brazo, que te den la vuelta contando las monedas en voz alta. Que te deseen buen día, que la frutera sin guantes manosee la fruta para hacerte ver que está en el punto justo, que las palomas se cuelen entre los cristales rotos de las vidrieras, los dulces artesanos. El calor del asador de pollos. El suelo húmedo, los espejos de la pescadería y las vueltas de chorizo colgadas a la altura de los ojos, 'les fabes' a granel. El café del bar justo al lado de la entrada, el ramo de claveles amarillos. Los carretillos. Los chascarrillos entre tenderos y los huevos de casa. Todo esto y mucho más es la esencia del mercado tradicional. La plaza de abastos de Mieres pasa inadvertida, pero por su estructura ya han pasado más de cien años. Reformada en varias ocasiones, y con varios puestos cerrados, está situada en el corazón de la villa. Por semana es el punto de encuentro de las pandillas de amigos jubilados, el domingo es un auténtico hervidero. Y por mucho tiempo. 


Y precisamente en ese encontrarse con gente, y en ese intercambiar ideas. Se acaba hablando con personas de lo más interesantes. Personas de buen corazón, que tienen una gran historia. Personas que resultan ser el último bastión de una familia pionera, con más de un siglo de historia dedicada a la atención al público, a la selección y venta de productos de primera. Espero poder contárosla muy pronto... 

La Cuevona de Cuevas - Ribadesella



¿Habéis tenido alguna vez la sensación de estar en un lugar que no podía ser real? ¿Un lugar que fuera tan increíblemente increíble de dejaros sin aliento? 
Pues a mí la Cuevona de Cuevas del Agua me provocó ese efecto. Al llegar por carretera desde Ribadesella no me podía creer que ese espectáculo de la naturaleza estuviera justo ahí, ¡y que pasaran  coches! Porque además de ser una cueva natural, es la única vía que conecta el pueblo de Cuevas del Agua con el mundo. ¿No es increíble? 

El recorrido puede hacer en coche o andando. Y seguro que es impresionante de las dos maneras. Pero adentrarse a pie en la roca tiene su magia. Para empezar por el ruido del agua, puesto que junto a la carretera hay un arroyo, y la cueva está llena de estalactitas. El agua tiene un significado muy especial aquí dentro y dejarse envolver por ese continuo rumor es maravilloso. Y en segundo lugar, por la temperatura. ¿Qué gracia tiene atravesar la cueva con la calefacción a 19 grados, cuando puedes sentir la corriente de aire fría que atraviesa el interior?

Os dejo con algunas fotos y la ubicación exacta de 
la cueva gentileza de GoogleMaps. 

¡Espero que os guste! 

Asturias en Fitur: 30 años de Turismo Rural





Dos días en la Feria Internacional de Tursimo (Fitur) y una noche en Madrid. 
Parece poco, pero en realidad dio para mucho. Fui como reportera del diario El Comercio, con el objetivo de cubrir los actos más relevantes que tuvieran lugar en el stand de Asturias. Fueron dos días de celebraciones, ya que el viernes tuvo el Día de la Comunidad Autónoma y Javier Fernández hizo oficiales los datos que revelaron que, por fin, Asturias, había recibido en su  esperado turista '2 millones' -datos de INE, todavía faltaría añadir al recuento los turistas rurales y otras formas de turismo que no vienen reflejadas en el estudio estatal- y el trigésimo aniversario del nacimiento del turismo rural, eje central del stand de este año. Por ese motivo, el stand invitaba a sentarse en un saloncito a todo confort y al más puro estilo rural, compuesto por dos butacones, una chimenea y una ventana que proyectaba imágenes de enclaves asturianos de gran belleza. 

Pero no fue era el único referente. El stand estaba decorado con un jardín vertical y las otos de los lugares más significativos y las tradiciones asturianas. Así, las botellas de sidra estaban dispuestas en forma de espira para simbolizar el ADN de Asturias. Los bloques cuadrados característicos de los diques asturianos también estaban representados. Una especie de cubos de la memoria sobre los que se repetía el eslogan Guardianes del Paraíso. El jueves, además, hubo dos escanciadores vestidos con el traje tradicional ofreciendo culines de sidra a los pasantes. ¡Había cola! 

En este escenario, rodeado por los stands de Galicia, Castilla y León y La Rioja, un buen número de concejos (nombre que reciben los 78 municipios en los que se divide el Principado) presentaron ideas innovadoras para seguir atrayendo el turismo a la región durante el 2016. 

¿Queréis saber más?

Bustiello, poblado minero



Bustiello. 
Entre 1890 y 1925 se levantó a orillas del río Aller, en el corazón de las cuencas mineras, un poblado minero dotado con todo lo necesario para los trabajadores de la Asociación Hullera Española. La iglesia fue el primer edificio que se erigió. Al poco comenzaría a construirse el casino, en el que se proyectaban películas y se representaban obras de teatro. Posteriormente se procedería con los cimientos de las viviendas, diferentes según la categoría de sus propietarios: en la zona más baja, a la ribera del río, estaban las casas de los obreros de menor categoría, mientras que en las zonas altas estaban la de los trabajadores de alto rango. Buen ejemplo de ello son el Chalet de don Isidro -hoy centro de interpretación- y el Chalet de Moreno-actualmente una residencia de ancianos-, de influencias modernistas. 

Primero se construiría la escuela para niños -en 1906- y quince años después habría otra para niñas. El sanatorio supuso una gran innovación, ya que fue el primer entro de salud construido por una empresa para sus obreros. Convirtiéndose, así, en uno de los primeros ejemplos de paternalismo de la industria de finales del siglo XIX. 

Bustiello busca hoy su lugar como centro de peregrinación industrial con visitas guiadas varias veces por semana. El centro de interpretación, por su parte, no solo se explica la importancia de la figura del Marqués de Comillas, o la morfología geológica de la zona, sino que se dan detalles sobre cómo era la vida de sus habitantes y alguna que otra curiosidad más. 

Era fin de semana, a última hora de la tarde, así que, aunque no había ya ninguna visita guiada, pudimos disfrutar de una estupenda puesta de sol con cielo púrpura incluido, entre las calles de la parte baja. 

Al final de las fotos, encontraréis más información. 
¡Espero que os guste! 

Llanes, recuperando la Historia


La Casa de Cultura de Llanes acoge estos días la exposición “Exhumando fosas, recuperando dignidades”, inaugurada el pasado 13 de noviembre en un evento muy emotivo y multitudinario. Organizada por el colectivo Tertulias de Llanes y el Ayuntamiento de la localidad, da visibilidad del proceso de exhumación de las fosas comunes, herencia de la Guerra Civil, llevadas a cabo por la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica. 
Nada más enterarnos de la existencia de esta exposición y de la posible participación del hispanista Ian Gibson, no lo dudamos ni un momento: cogimos una maleta y nos fuimos a Llanes. Llegamos cuando el evento ya había empezado, y ya no cogía un alfiler. De hecho, la sala donde se estaba realizando la presentación por parte de René Pacheco, Alejandro Rodríguez y Marco González, arqueólogo, historiador y vicepresidente, respectivamente, de ARMH, estaba complemente abarrotada. Por suerte, habían habilitado un segundo espacio, más pequeño, con un proyector para dar cabida a más personas. Y allí nos quedamos, de pie. 
Al poco, comenzó la proyección del documental Las cunetas, obra del director de cine austriaco Bodo Marks y de la periodista alemana Shelima Islam. En el filmado se documenta el trabajo de la Asociación desde que acordonan el lugar hasta que proceden a la identificación. En este caso, aunque no siempre, tiene lugar feliz: encontrando los restos de Antonio Fernández, "El Cesterín”.  Fue su nieta, Adriana, quien viajó desde Argentina a España acompañada por su padre para conocer la verdad sobre la desaparición de su abuelo; no se creía que hubiera perecido en una reyerta de vecinos, como le había contado su abuela. Cuando finalmente lo encontró, afirmaba haberse encontrado también a sí misma. Por fin, ponían fin a una búsqueda que parecía interminable. Y esto es precisamente lo que hacen los miembros de la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica: cerrar heridas.  

San Vicente de Serrapio (Aller)



San Vicente de Serrapio, 
una joya arquitectónica del Siglo XIII en el corazón de Asturias. 
De la estructura original se conserva muy poco, ha sido restaurada tantas veces que a simple vista sería difícil determinar su periodo de construcción, si no fuera por las inscripciones del templo. 

Está situada a menos de 1km del publecito allerano de Serrapio. Aquí la historia y la leyenda se cruzan, ya que las pinturas del interior parecen estar muy ligadas a la Orden del Temple y a la práctica de la Alquimia.  Se sabe también, gracias a la aparición de enterramientos de más de 1000 años de antiguadas, que la zona ya servía como escenario para venerar a los dioses en época de los romanos. Y para enriquecer aún más la historia, en el siglo XIX se descubrieron una serie de lápidas escritas en una lengua difícil de identificar y unas reliquias en madera que, según los documentos de la época, fueron construidos con la madera de la Cruz de Cristo.  Cada uno es libre de creer, o no, en la procedencia de aquellas cajas, lo que es cierto, es que estaban escondidas debajo del altar y una se desintegró al instante al contacto con el aire; la otra, duró un poco más pero, por desgracia, hoy no se conserva ni una ni la otra. 

Es una construcción muy curiosa, no solo por el enclave, desde donde se domina gran parte del valle, si no por la atmósfera que allí se respira. Si alguno de los capiteles originales pudiera hablar, ¡quién sabe todo lo que nos podría contar! Si queréis saber algo más sobre El enigma de San Vicente, AQUÍ, podéis leer un artículo muy, pero que muy interesante, publicado hace unos años por el historiador Ernesto Burgos en La Nueva España. 

A continuación, como siempre, unas cuentas fotos y 
¡el mapa con la ubicación exacta! 

Descubriendo Asturias: Luanco



Descubriendo Asturias: Luanco
Luanco es una preciosa villa marinera situada a orillas del mar Cantábrico y a pocos kilómetros del Cabo Peñas, el punto más septentrional del Principado. Esta localidad, originalmente de pescadores, lleva dedicándose al turismo casi dos siglos; ya en el siglo XIX era un destino turístico de gran relevancia gracias a su bonita costa y la construcción del balneario. Algo que no ha cambiado mucho en la actualidad, ya que cada verano, Luanco se llena de veraneantes en busca de playa, paisajes verdes y aguas cristalinas. Famosa internacionalmente por el Torneo Playa de Luanco, y también, por el Carnaval de verano que se celebra la noche del 15 de agosto. De hecho, las pocas veces que una servidora había visitado la villa, habían sido para ir a la playa y celebrar el carnaval. 

Esta vez fue diferente: fue un reencuentro con el pasado, en noviembre y con temperaturas primaverales. Acompañada por mi madre, que pasó más de un verano en la villa, recorrimos las calles del centro llenas de gente a causa del mercado de los viernes, y estuvimos el puerto pesquero, donde un viejo marino tomaba el sol al lado del muro. Continuamos por la calle principal, hasta llegar a la iglesia de Santa María y seguimos por el paseo marítimo hasta la playa de La Ribera, en la que hay unos maravillosos chalets en primera línea de playa. Solo nos detuvimos al llegar al "gayo", desierto si no fuera por un pescador que estaba aprovechando la marea de la tarde. 
Fue divertido ver como mi madre recordaba una anécdota en cada rincón, y se sorprendía por el crecimiento de la villa. Mientras que para mí fue como si fuera mi primera visita; me quedé boquiabierta con la belleza de edificios porticados junto al arenal, me llamó muchísimo la atención la Torre del Reloj, la elegancia del Palacio de la familia Pola en frente de la Iglesia de Santa María, del siglo XVIII. Es preciosa la costa, de un color verde esmeralda desde la que se aprecian, al fondo, las alturas más elevadas de los Picos de Europa. 

Os dejo con las fotos que sacamos durante la jornada junto al mar, 
¡espero que os gusten!