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Cascada de Xurbeo, el secreto de Aller

Anteriormente Rutas por Aller:


 Murias (Aller) - Cascada de Xurbeo
Estrenamos ruta, y casi de manera literal, ya que la senda que une la localidad allerana de Murias con la Cascada del río Xurbeo, ha sido habilitada hace solo un par de meses para el tránsito de senderistas. Perfectamente señalizada, la ruta se adentra poco a poco en el Valle de Río Negro, llamado así por la pigmentación negra de sus bosques debido a la presencia de carbón, y explotaciones mineras. 

Un auténtico paseo por el bosque de algo más de 1km entre robles, castaños o hayas, cuyas hojas, en esta época del año, crean una alfombra de colores ocres que contrastan con las laderas ennegrecidas y los árboles desnudos creando una belleza casi mitológica. El sonido del agua nos indica que estamos cerca. A pesar de que la cascada no se ve hasta que no estamos prácticamente en frente, el rumor del agua evidencia su presencia. Es en este punto exacto en el que el río Xurbeo une sus aguas al río Negro, dando lugar a un espectáculo natural de 20m de altura. 

La senda continua al lado río aún unos metros más allá de la cascada. Las rocas, modeladas por el agua, parecen estar colocadas de alguna forma estratégica. Quizás los seres mitológicos existan, y si así fuera, no podrían elegir un lugar mejor para vivir. Una vez que llegamos a "Final de la ruta", toca dar media vuelta. Y si a la ida estábamos solos, a la vuelta nos encontramos con un grupo muy peculiar, con valiente incluido (ya descubriréis por qué). 

¿Una pega? La pendiente pronunciada con la que inicia la ruta. Si queréis un consejo es mejor tomárselo con calma, una vez superado el desnivel el camino se vuelve casi llano y solo hay que disfrutar del paisaje.

Antes de volver a casa, y si hacéis la ruta en esta época del año, os recomiendo tomar algo caliente en el Bar-Tienda Casa Matilde, en Murias de Aller. Este tipo de establecimientos, un poco bar, un poco tienda, un poco kiosco...forman parte de la tradición asturiana y, por desgracia, están desapareciendo. 

Pues lo dicho, ¡calzado cómodo y en marcha! 

San Vicente de Serrapio (Aller)



San Vicente de Serrapio, 
una joya arquitectónica del Siglo XIII en el corazón de Asturias. 
De la estructura original se conserva muy poco, ha sido restaurada tantas veces que a simple vista sería difícil determinar su periodo de construcción, si no fuera por las inscripciones del templo. 

Está situada a menos de 1km del publecito allerano de Serrapio. Aquí la historia y la leyenda se cruzan, ya que las pinturas del interior parecen estar muy ligadas a la Orden del Temple y a la práctica de la Alquimia.  Se sabe también, gracias a la aparición de enterramientos de más de 1000 años de antiguadas, que la zona ya servía como escenario para venerar a los dioses en época de los romanos. Y para enriquecer aún más la historia, en el siglo XIX se descubrieron una serie de lápidas escritas en una lengua difícil de identificar y unas reliquias en madera que, según los documentos de la época, fueron construidos con la madera de la Cruz de Cristo.  Cada uno es libre de creer, o no, en la procedencia de aquellas cajas, lo que es cierto, es que estaban escondidas debajo del altar y una se desintegró al instante al contacto con el aire; la otra, duró un poco más pero, por desgracia, hoy no se conserva ni una ni la otra. 

Es una construcción muy curiosa, no solo por el enclave, desde donde se domina gran parte del valle, si no por la atmósfera que allí se respira. Si alguno de los capiteles originales pudiera hablar, ¡quién sabe todo lo que nos podría contar! Si queréis saber algo más sobre El enigma de San Vicente, AQUÍ, podéis leer un artículo muy, pero que muy interesante, publicado hace unos años por el historiador Ernesto Burgos en La Nueva España

A continuación, como siempre, unas cuentas fotos y 
¡el mapa con la ubicación exacta! 

Ruta de les Foces del Pino


Les Foces* del Pino,
con un recorrido total de casi 20km, es una de las rutas más bonitas de Asturias. Desde El Pino, un pueblo situado en el concejo de Aller a 1km de Felechosa, inicia la carretera, que nos conduce hasta el Molino de Peón, antiguo criadero de truchas. A partir de aquí cogemos la pista que nos dirigirá en ascenso hacia las Foces. El terreno, al principio resbaladizo en esta época del año, da paso a una alfombra de hojas ocres a medida que nos vamos adentrando en la montaña. El río, que nos acompaña al principio de nuestra aventura, cada vez va quedando más abajo, hasta que el rumor del agua desaparece por completo. Unos minutos después, encontramos una fuente, la de los 'Gavineros', y más allá retomamos el río. Estamos a punto de cruzar el puente de madera que nos llevará directamente a las Foces por un camino de piedra. 
Es en este punto, una vez pasado el puente, cuando comienza el espectáculo: el agua cristalina, que baja del Puerto de San Isidro, se abre camino entre las rocas, creando  'hoces' y desfiladeros. 
Un poco más arriba, donde terminan Les Foces, en Posaoriu, el camino se bifurca en dos senderos: el de la izquierda hacía Vegarada, mientras que el de la derecha conduce a Cabritera. Bien, en nuestro caso, decidimos terminar el camino aquí, en Posaoriu, donde hay unas grandes piedras junto al río y una pradera bastante solariega. Una pequeña pausa para comer y reponer fuerzas, antes de volver a El Pino siguiendo la misma ruta. 
Un total de 8km, recorridos en algo más de 2horas. Es una ruta fácil y para toda la familia, aunque las subidas son bastante pronunciadas. En el camino nos encontramos con unos cuentos grupos en los que también iban niños, algunos bastante pequeños. 
Dicen que la mejor época para hacerla es en otoño, quizás por ese manto de hojas del que os hablaba antes...

Como siempre, si seguís leyendo encontraréis las fotos de la ruta. ¡Espero que os gusten! 

Ruta al Pozo San Fernando (Aller)


ORILLÉS - POZO SAN FERNANDO

Hay lugares que parece que te observan, que en lugar de dejarse admirar, te escrutan hasta cerciorarse que vas en son de paz. Son lugares que esperan ser descubiertos, pero al mismo tiempo desconfían de los pasantes. Así, es el rincón de Asturias que os presento hoy: la ruta que va del pueblecito de Orillés (Aller) al Pozo San Fernando.  

Un recorrido de unos 30 minutos que, desde Orillés, se va adentrando poco a poco en un precioso bosque de castaños y abedules. A medida que se avanza el camino, perfectamente indicado, se va haciendo cada vez es más estrecho y los desniveles del terreno más pronunciados. Las subidas y bajadas se van alternando hasta llegar a una zona habilitada como área recreativa, donde el terreno se allana notablemente. Una vez allí, solo hay que continuar unos metros y...voilà! Ante nuestros ojos, uno de los enclaves del patrimonio industrial más bonitos de Asturias: el castillete blanco del Pozo San Fernando en mitad de la naturaleza, entre pastos de ganado, acompañado solamente, por lo que hasta finales de los años 60, fue la sala de máquinas. Una imagen irreal, y ligeramente fantasmagórica. ¡Parece imposible que pueda existir un lugar así! 
Los caballos, acostumbrados a galopar a sus anchas, desconfían de nosotros, los recién llegados, y nos miran con desconfianza. Mientras el castillete se yergue altanero entre los árboles, la sala de máquinas parece plegarse hacia abajo para observarnos mejor. ¡Da casi miedo! El cartel de prohibido el paso hizo irresistible la tentación de subir a la sala de máquinas, así que ¡subimos! 
La particularidad de este pozo, cerrado desde el 1968, es que para la extracción del carbón se seguía un proceso contrario al de la explotación vertical, ya que el carbón se sacaba por la parte baja del valle por un socavón, lo que se conoce como pozo balanza. El acceso al pozo se realizaba por un transversal en la parte inferior, para lucero ascender a la parte superior donde se encontraba la zona de explotación. 

Reconozco que el asombro y la emoción hicieron que me templara el puso, por lo que las fotos, en algunas ocasiones, no son muy nítidas y posiblemente, ni siquiera hagan justicia a la belleza del lugar, aún así espero haber conseguido captar algo de aquella atmósfera tan especial. ¡Buen paseo!